Crisis en Ceuta. Buques de guerra marroquíes entraron en aguas de Ceuta durante la crisis migratoria de julio
Una fragata y varias patrulleras de la Marina Real marroquí cruzaron sin permiso el mar territorial de Ceuta en plena crisis migratoria, y la Armada española respondió con un despliegue naval.
Por Redacción de Arfak TV · 3 min de lectura

Una fragata y varias patrulleras de la Marina Real de Marruecos entraron sin autorización en aguas de soberanía española próximas a Ceuta durante la crisis migratoria de los días 30 y 31 de julio, cuando más de 70.000 personas accedieron a la ciudad, según informa 'El País'. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo ha confirmado este lunes, 74 días después de los hechos, durante la recepción por la Fiesta Nacional.
Una vulneración «intencionada y repetida»
Las fuentes citadas por el diario aseguran que no fue una entrada accidental, sino una vulneración deliberada del mar territorial. Los movimientos no se limitaron a las jornadas de la crisis: se repitieron durante los primeros días de agosto y hubo un momento en el que dos embarcaciones de España y Marruecos estuvieron a punto de colisionar.
España considera propias las 12 millas náuticas de aguas territoriales que rodean la costa de Ceuta. Marruecos, sin embargo, no reconoce la soberanía española sobre Ceuta, Melilla ni sobre sus aguas, algo que explica que se produzcan incidentes con cierta frecuencia. Un caso habitual es el de las embarcaciones de la Gendarmería marroquí que entran en aguas españolas al perseguir narcolanchas. La diferencia, en esta ocasión, es que hablamos de unidades de guerra y de repetidas incursiones.
El despliegue de la Armada
Tras el inicio de la crisis, el Estado Mayor de la Defensa movilizó al Buque de Acción Marítima (BAM) 'Rayo', con base en el arsenal de Las Palmas de Gran Canaria, que llegó a Ceuta el 3 de agosto. Como las incursiones continuaron, se envió también la fragata 'Santa María' desde la base naval de Rota (Cádiz) y comenzaron las patrullas de vigilancia.
Una avería en la 'Santa María' obligó a sustituirla por otra fragata, la 'Navarra'. Ambos buques atracaron en el puerto de Ceuta el 6 de agosto para trasvasar al equipo de Infantería de Marina que iba a bordo de una embarcación a la otra. Fue entonces cuando la Armada puso en marcha un operativo disuasorio. Las incursiones acabaron cesando, tras el despliegue naval y las gestiones de alto nivel del Ministerio de Defensa con las autoridades marroquíes.
Qué ha dicho Sánchez
Preguntado por el asunto, Sánchez evitó explicar por qué entraron los buques marroquíes o si guardan relación con la crisis migratoria. Se limitó a señalar:

«Somos vecinos geográficos y evidentemente fueron días muy intensos y muy difíciles, pero la interlocución fue muy fluida».
Añadió que «afortunadamente, no ha vuelto a pasar nada parecido» y que la visita de los reyes a Ceuta y Melilla contribuye a dar normalidad a la situación.
¿Hubo coordinación con la entrada de migrantes?
Las fuentes de 'El País' no entran a especular sobre si la llegada masiva de personas estuvo coordinada con los movimientos de los buques, y destacan la gestión del Gobierno para evitar que el incidente fuera a mayores. No hay, por tanto, ninguna prueba que vincule ambos hechos, aunque la coincidencia en el tiempo ha alimentado las sospechas.
El episodio llega después de que Sánchez, en una entrevista en 'El Intermedio' el 14 de septiembre, calificara de «inteligente» la actuación marroquí durante la crisis y asegurara que existió coordinación entre ambos países. Según su relato, Rabat avisó a España en las horas previas y, tras unas diez horas dedicadas a gestionar la concentración de personas, su respuesta se volvió «más activa». El presidente defendió además mantener una relación constructiva con Marruecos, necesaria para controlar la presión migratoria y gestionar los retornos de quienes no tenían derecho a protección internacional.
Reacciones políticas
La primera reacción llegó del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), que cuestionó que alguien dude de que hubo complicidad de las autoridades marroquíes y consideró más grave lo de los buques de guerra que la entrada de migrantes. Son valoraciones políticas del dirigente, no hechos acreditados.
El asunto adquiere relevancia por su dimensión militar y de seguridad marítima, y porque se conoce en plena precampaña de las elecciones generales del 29 de noviembre.


